El recorrido
Europa en un solo viaje
Un circuito europeo clásico enlaza España, Francia, Suiza e Italia sin que tengas que resolver trenes, idiomas ni traslados por tu cuenta. Estas son las ciudades que marcan la ruta y por qué cada una merece su lugar.
Punto de partida habitual. Plaza Mayor, el Museo del Prado y barrios para caminar de noche. Buen lugar para aterrizar y aclimatarse antes de arrancar la ruta.
Gaudí, el barrio Gòtic y el Mediterráneo. La Sagrada Família pide reserva con hora; sin ella te quedas afuera. Las Ramblas y el mercado de la Boquería para caminar.
Louvre, Montmartre, el Sena y la Torre Eiffel. La ciudad que más tiempo te va a pedir, y la que más recuerdos deja. Camina sus barrios además de ver los monumentos.
La parada suiza: lago, el puente de madera Kapellbrücke y los Alpes a la vista. Corta, pero el contraste con las grandes capitales la vuelve inolvidable.
Canales en lugar de calles, sin un solo carro. Se camina y se navega. Llega temprano para verla antes de que lleguen los grupos: a esa hora es otra ciudad.
Coliseo, el Vaticano y la Fontana di Trevi. Cierre de ruta con 2.500 años de historia en cada esquina. Reserva las entradas grandes con días de antelación.
El orden y las ciudades exactas dependen del circuito que elijas. Hay rutas que suman Ámsterdam, Praga, la Costa Azul o los países nórdicos. Tu cotización confirma la ruta final, cuántas noches duermes en cada ciudad y las ciudades de salida disponibles desde tu país.
Tu asesor preparará una oferta especial para ti.
Viaje a Europa desde Latinoamérica
Europa, sin resolver la logística por tu cuenta
Para un viajero de Bogotá, Lima, Ciudad de México o Santiago, Europa son varios países, idiomas y sistemas de transporte distintos en pocos días. Un circuito organizado te quita esa carga: la ruta está diseñada, los traslados entre ciudades van programados y tienes acompañamiento en español durante el camino.
Ruta ya diseñada
Alguien ya resolvió el orden de las ciudades, los tiempos de traslado y qué se ve cada día. Tú llegas a disfrutar, no a planear sobre la marcha en un país que no conoces.
Acompañamiento en español
Guías que hablan tu idioma en un continente donde cambias de lengua cada pocos días. La barrera idiomática deja de ser un problema para moverte y entender lo que ves.
Traslados entre ciudades
El paso de un país a otro va programado. No compras trenes por tu cuenta ni cargas maletas por estaciones en idiomas que no manejas. Te subes y el plan avanza.
Un viaje, varios países
España, Francia, Suiza, Italia… ver cuatro países en un mismo viaje rinde mucho más que ir de a uno. El circuito hace que la combinación cuadre en tiempo y dinero.
Grupos que se vuelven compañía
Vas con otros viajeros latinoamericanos. Para quien viaja solo o en pareja, el grupo termina siendo parte de la experiencia: gente con quien compartir cena, fotos y camino.
Respaldo de agencia
Si algo cambia, tienes a quién llamar. PlanesTuristicos.com gestiona tu reserva con el operador y te acompaña antes y durante el viaje, con asistencia en ruta.
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Antes de viajar
Visa, documentos y datos que necesitas
Casi todo el circuito está dentro del espacio Schengen: una sola entrada te deja moverte por la mayoría de los países sin nuevos controles. Esto es lo que cambia según tu pasaporte y lo que conviene tener listo antes de comprar el tiquete.
Visa Schengen para viajeros de América Latina
Exento · 90 días en 180
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Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá: exentos
Exentos · 90 días en 180
Requiere visa Schengen
Requieren visa Schengen
La mayoría de viajeros de LATAM NO requiere visa para turismo
Colombia, México, Perú, Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Venezuela y los países de Centroamérica pueden entrar al espacio Schengen solo con pasaporte vigente y quedarse hasta 90 días dentro de un período de 180. El pasaporte debe tener una validez mínima de 3 meses tras la fecha prevista de salida de Europa (lo prudente es 6 meses).
Sobre el ETIAS: hoy no se exige. Es un permiso digital previsto para entrar en vigor más adelante (último trimestre de 2026, con un período de adaptación). Cuando empiece a regir será un trámite en línea rápido y económico, no una visa. Te avisaremos cuando aplique para tu pasaporte.
Si tu pasaporte es de Ecuador, Bolivia, Cuba o República Dominicana
Sí necesitas tramitar la visa Schengen de corta duración antes de viajar. Se solicita en el consulado o centro de visados del país por el que entras a Europa, con cita previa. Entre los documentos habituales: pasaporte, formulario, foto, reserva de vuelos y alojamiento, prueba de fondos y un seguro de viaje con cobertura médica mínima de 30.000 €. Conviene iniciar el trámite con varias semanas de antelación.
Consultar requisitos oficiales de visado →Nuevo control en frontera (EES): desde finales de 2025 Europa registra a los viajeros con foto y huellas al entrar, y ya no sella el pasaporte a mano. Es un trámite de minutos al llegar; no requiere ningún paso previo de tu parte.
Datos prácticos
Lo que conviene saber antes de salir
Moneda y cambio
Euro (€) en casi todo el circuito; Suiza usa franco suizo (CHF). Las tasas de cambio varían a diario, así que revísalas cerca del viaje. Lleva algo de efectivo para propinas y mercados; la tarjeta funciona en casi todas partes.
Vuelo desde LATAM
Desde Bogotá, Lima, CDMX, Santiago o Quito sueles conectar vía Madrid, París u otro hub europeo. Bogotá–Madrid son unas 9-10 horas directo; desde otras capitales, con una escala. Valida equipaje y escalas en tu reserva aérea, aparte del circuito terrestre.
Voltaje y enchufes
230V y clavija europea de dos pines redondos (tipo C/F), distinta a la de varios países de LATAM. Lleva un adaptador universal. Tus cargadores de celular y portátil suelen aceptar 230V, pero verifica los electrodomésticos antes de conectarlos.
Conectividad
Una eSIM regional para Europa es lo más práctico: la activas antes de salir y tienes datos y GPS en todo el circuito sin roaming. El WiFi de hoteles y buses ayuda, pero no reemplaza tener el mapa en la mano en cada parada.
Propina
No es obligatoria como en otros mercados. En restaurantes, redondear o dejar un 5-10% por buen servicio es bien visto. En el circuito, una propina al guía y al conductor al final del viaje es costumbre, a tu criterio y según tu satisfacción.
Seguro de viaje
Muy recomendable y, para quienes sí tramitan visa Schengen, obligatorio (cobertura médica mínima de 30.000 €). Aunque tu pasaporte sea exento, un seguro con buena cobertura médica te respalda ante cualquier imprevisto. Llévalo siempre contigo.
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Cuándo viajar
Cada época cambia el viaje
Europa se vive distinto según el mes. No hay una respuesta única: depende de cuánto calor o frío toleres, de si prefieres ciudades despejadas o ambiente de mercados navideños. Aquí tienes una lectura honesta del año para que elijas con criterio.
Primavera templada, días largos y ciudades aún sin la saturación del verano. La temperatura acompaña para caminar cascos históricos sin agotarte. Para muchos viajeros es la mejor ventana del año para un circuito largo.
Pleno verano: calor fuerte en el Mediterráneo, filas más largas y mayor afluencia en cada ciudad. Tiene su encanto por los días eternos de luz, pero conviene ir mentalizado para multitudes y reservar todo con antelación.
El otoño temprano es de los momentos más cómodos: clima suave, menos gente que en verano y una luz preciosa para fotografía. Las ciudades vuelven a respirar y los precios suelen aliviarse respecto a los meses pico.
Mes de paso: días más cortos, lluvia ocasional y frío que empieza a sentirse. A cambio, encuentras las ciudades despejadas y una atmósfera tranquila. Lleva ropa de abrigo e impermeable ligero y lo disfrutarás sin problema.
El frío se compensa con los mercados de Navidad, luces y un ambiente único en ciudades de Centroeuropa. Hace frío de verdad y oscurece temprano, pero la magia de las plazas iluminadas es difícil de igualar. Abrígate bien.
El corazón del invierno: frío intenso, posible nieve y menos horas de luz. No es la ventana clásica para un gran circuito, salvo que busques nieve y montaña. Las ciudades están tranquilas y los costos suelen ser más bajos.
El consejo del asesor: si es tu primer gran viaje a Europa y puedes elegir fechas, apunta a primavera u otoño. Tendrás clima amable, días largos y ciudades menos saturadas. Si el motivo es vivir los mercados navideños, ve preparado para el frío y la oscuridad temprana: el ambiente lo compensa con creces.
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Momentos que definen el viaje
Las experiencias que recordarás
Un gran circuito europeo se mide en momentos concretos. Estos son algunos de los que marcan la diferencia, con el dato práctico que conviene tener en mente para vivirlos bien. Confirma con tu asesor cuáles forman parte de tu itinerario.
Coliseo y foro romano, Roma
Pisar la arena del anfiteatro más famoso del mundo y caminar entre las ruinas del foro es uno de esos momentos que justifican el viaje. La escala impresiona en persona como no lo hace en ninguna foto.
Dato práctico: el acceso se gestiona por franjas horarias y se agota. Reservar con antelación evita filas largas bajo el sol.
La Torre Eiffel de noche, París
De día impone; de noche, iluminada, es otra cosa. Verla desde el Trocadero o los Campos de Marte mientras se enciende es un recuerdo que se queda contigo mucho después de volver a casa.
Dato práctico: cada hora, al caer la noche, destella con miles de luces durante unos minutos. Vale la pena cronometrarlo.
El Gran Canal en vaporetto, Venecia
Cruzar Venecia por su arteria de agua, entre palacios que parecen flotar, es la mejor introducción a la ciudad. A primera hora, con poca gente y luz suave, la experiencia es casi privada.
Dato práctico: el vaporetto es transporte público local. Madrugar te regala el canal sin multitudes y mejor luz para fotos.
El interior de la Sagrada Família, Barcelona
La fachada sorprende, pero es por dentro donde la obra de Gaudí deja sin palabras: las columnas como árboles y la luz filtrada por los vitrales crean una atmósfera que no se parece a ninguna otra iglesia.
Dato práctico: la entrada es con hora reservada y la luz cambia según el momento del día. Mañana o media tarde lucen mejor los vitrales.
Vaticano y Capilla Sixtina, Roma
Los Museos Vaticanos culminan en la Capilla Sixtina, con el techo de Miguel Ángel sobre tu cabeza. Es un recorrido largo y muy concurrido, pero llegar a esa sala final lo justifica todo.
Dato práctico: el código de vestimenta es estricto: hombros y rodillas cubiertos. Sin eso, pueden negarte el acceso.
Los Alpes desde Lucerna, Suiza
El contraste no puede ser mayor: tras las grandes capitales, la calma del lago de Lucerna y las cumbres nevadas al fondo. Un respiro de naturaleza que muchos viajeros recuerdan como su parada favorita.
Dato práctico: el clima de montaña cambia rápido. Una chaqueta cortavientos a mano se agradece incluso en meses templados.
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Cultura y etiqueta
Moverte como local, no como turista
Europa es un mosaico de costumbres y cada país tiene sus códigos. Conocer unos cuantos de antemano te ahorra incomodidades y hace que la gente te trate distinto. Estos son los que más importan para un viajero de Latinoamérica.
La propina es distinta
No funciona como en otros mercados. En la mayoría de países el servicio ya va en la cuenta y dejar un 5-10% es un gesto, no una obligación. Redondear la cuenta basta en muchos lugares. Nadie espera el porcentaje alto al que estás acostumbrado.
Vestimenta en iglesias
En basílicas, catedrales y sitios religiosos se exige cubrir hombros y rodillas, tanto a mujeres como a hombres. Lleva un pañuelo o una chaqueta ligera en el bolso; en lugares como el Vaticano, sin eso simplemente no te dejan entrar.
Fotos: no en todas partes
En varios museos e interiores religiosos está prohibido fotografiar, o no se permite el flash ni el trípode. La Capilla Sixtina es el caso clásico de cero fotos. Respeta las señales: el personal es estricto y te lo recordará sin miramientos.
La puntualidad importa
En un circuito, los horarios de salida no son sugerencias. El grupo y el conductor cumplen tiempos por normativa, y una demora individual afecta a todos. Llega siempre unos minutos antes al punto de encuentro y el viaje fluye sin tensiones.
Silencio en el transporte
En trenes y transporte público de buena parte de Europa se valora un tono de voz bajo. Hablar fuerte o poner música sin audífonos llama la atención de forma negativa. Es un detalle pequeño que marca la diferencia entre pasar inadvertido o no.
Suiza usa francos
No todo el continente usa el euro. Suiza mantiene el franco suizo, y es uno de los países más caros de la ruta. Muchos comercios aceptan tarjeta sin problema, pero conviene llevar algo de efectivo local para gastos pequeños y propinas.
Atención con los carteristas: Europa es segura, pero en zonas de mucha aglomeración —estaciones de tren, metros, plazas y monumentos famosos— el hurto al descuido es real. Lleva el bolso al frente, el celular guardado y nunca la billetera en el bolsillo trasero. No es para asustarte, es para que no te arruinen un día del viaje.
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Comer bien en la ruta
Cada país, otra mesa
Comer es parte del viaje, no un trámite. Cada país tiene su forma de hacerlo y sus precios, y conocer un par de claves te permite comer rico sin gastar de más ni caer en las trampas para turistas junto a los monumentos.
España: el menú del día
Al mediodía, muchos restaurantes ofrecen un menú del día con entrada, plato fuerte, postre y bebida a precio cerrado. Es la mejor relación calidad-precio para almorzar bien. Las tapas, para picar de noche en barra, son toda una experiencia social.
Francia: la boulangerie
Para un desayuno o un almuerzo rápido y económico, la panadería de barrio es tu aliada: un croissant, una baguette o un sándwich recién hecho cuestan poco y saben a Francia de verdad. Evita las cafeterías de las plazas más turísticas.
Italia: café y "coperto"
El espresso se toma de pie en la barra y cuesta una fracción de lo que pagas sentado en la terraza. Ojo con el "coperto": un cargo fijo por cubierto que es normal y legal. La pizza y la pasta de barrio suelen superar a las de las zonas turísticas.
Suiza: comer sale caro
Es de lo más costoso de la ruta. Para cuidar el bolsillo, los supermercados grandes son una salida práctica para armar un almuerzo: tienen secciones de comida lista a precios mucho más amables que un restaurante. Reserva las cenas para un par de gustos puntuales.
El agua y la bebida
En gran parte de Europa el agua del grifo es potable y de buena calidad: lleva tu botella y rellénala para ahorrar. Si pides agua en un restaurante, te darán embotellada y te la cobran. Una copa de vino de la casa suele ser económica y muy decente.
El truco que pocos aplican
La regla más útil: aléjate dos o tres calles de los grandes monumentos. Justo frente a la Fontana di Trevi o la Torre Eiffel pagas el doble por menos calidad. Donde comen los locales, a pocas cuadras del centro turístico, comes mejor y más barato.
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Consejos de quien ya fue
Lo que no está en las guías
Pequeños detalles que marcan la diferencia entre un viaje cómodo y uno lleno de tropiezos evitables. Son las cosas que se aprenden viajando y que conviene saber antes de subir al avión.
Viaja liviano de verdad
En un circuito haces y deshaces maletas seguido y cargas tu equipaje en cada hotel. Una maleta liviana más un equipaje de mano te facilita la vida enormemente. La regla de oro: lleva la mitad de ropa y el doble de dinero del que crees necesitar.
El horario juega a tu favor
Cumplir los horarios del grupo no es una restricción, es lo que te garantiza ver todo lo previsto sin estrés. Cuando todos llegan a tiempo, el día rinde y nadie pierde una visita por esperar a un rezagado. Tómalo como parte del trato.
Los hoteles se confirman tarde
En este tipo de circuitos el listado definitivo de hoteles suele confirmarse pocas horas o días antes de la salida. Es normal y no es señal de improvisación: forma parte de cómo opera la red. Tu asesor te indica dónde consultarlo cuando esté disponible.
Copias de todo: digital y papel
Lleva tu pasaporte, reservas y documentos en la nube y también impresos. Si pierdes el celular o se queda sin batería en el peor momento, una copia en papel te salva. Guárdalas separadas de los originales por si acaso.
Suiza: ten algo de efectivo
Al cruzar a un país fuera del euro, como Suiza, no necesitas cambiar grandes sumas: con tarjeta resuelves casi todo. Pero un poco de francos en el bolsillo para un café, un baño público o una propina pequeña evita apuros donde no aceptan plástico.
El grupo suma más de lo que crees
Viajar acompañado, con un guía que conoce el terreno y compañeros de ruta, le cambia la cara al viaje. Muchos circuitos destinan además una parte de cada reserva a proyectos sociales a través de su fundación: viajas y aportas a la vez.
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Europa te espera
Los cupos se llenan antes de lo que crees
Las fechas más buscadas para los circuitos por Europa se agotan con meses de anticipación. Cuéntale a tu asesor qué países quieres conocer y en qué temporada, y te arma una propuesta a tu medida. Sin costo ni compromiso.
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Bogotá · CC Metrópolis L151 | Bogotá · CC El Retiro L403 | Medellín · CE Ciudad del Río Of. 833 | Cúcuta · CC Bodytech L109
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